Tiempo de lectura: 3 minutos

El mercado de las clases de particulares es bastante amplio. Sin importar la materia, crece y se fortalece brindando una oportunidad laboral.

Ayudar a alumnos que tiene problemas en el colegio, en instituciones o en la universidad es una de las formas más tradicionales de entender las clases particulares. Aunque con el correr del tiempo, el creciente acceso a la información permite abrir la puerta a nuevas disciplinas y orientaciones que se salen de lo estrictamente académico o institucional.

Hoy en día, se puede dar clases de lo que sea: matemáticas, lengua, química, francés, economía, cerámica, guitarra, crochet, cocina, dibujo, informática, son algunos de los ejemplos perfectos de la evolución de la oferta a nivel de formación, ya se por necesidad o a modo recreativo. La lista parece no tener fin.

Cuando se imparte clases a domicilio o en un lugar propio, lo primero que hay que tener en claro es que lo que se brinda, ante todo, es un servicio a alguien. Y este concepto es sumamente importante, ya que abre la idea de “estar a disposición” de los alumnos.

Por eso, es esencial establecer una relación de confianza con el estudiante. A partir de allí se sentarán las bases para realizar un buen trabajo y, en definitiva, lograr el objetivo de ayudarle a progresar de la mejor manera posible. El vínculo otorga un mejor conocimiento a nivel personal. Lo que significa personalizar las clases particulares en función de las necesidades y capacidades del otro.

La mayoría de los profesores particulares, por lo general, poseen un título que los habilita a enseñar la materia que ofrecen. Así, por ejemplo, alguien que tiene una licenciatura en matemáticas, lo más probable es que termine dictando todo lo referido a las ciencias exactas. Pero vale aclarar que no es necesario contar con una carrera para convertirse en docente privado. Si una persona es bilingüe en inglés y no tiene ningún título que lo demuestre, nada le impedirá compartir su conocimiento dando clases de ese idioma. De esta manera, hasta los estudiantes de secundaria pueden acceder a este rubro, siempre y cuando cuenten con el conocimiento y la pedagogía correspondiente.

En todos los casos, será muy útil contar con un grado de educación superior. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los títulos influyen en el honorario profesional del profesor particular. El que tenga mayor certificación del área de estudio podrá ofrecer sus clases más caras en comparación con aquel que solo disponga de expertise de forma autodidacta.

Aptitudes a tener en cuenta

Si bien, no hace falta ningún título específico, como mencionamos en el apartado anterior, si se quiere ser un buen profesor particular o de apoyo hay que tener en cuenta una serie de condiciones:

  • Vocación: Hay que dar clases con pasión, con todo lo que eso implica. Tener paciencia, empatía y que no importe insistir en algo que resulte evidente.
  • Conocimientos: Está de más aclarar que se debe dominar la materia que se dicta. Más allá de entender cómo se enseña, siempre hay que tener claro qué se va a enseñar.
  • El método: Es muy importante tener formación o experiencia sobre la manera de enseñar. En ese sentido, cada maestro posee una serie de trucos didácticos.
  • Formación: Si bien no es obligatorio, ayuda tener estudios para dar clases particulares. Siempre es mejor haber estudiado una carrera relacionada con la materia que se pretende dar.
  • Experiencia: Haber sido profesor o formador de algún tipo siempre es un saldo positivo. Que aumenta si la experiencia estuvo en relación con gente joven o niños.

Este tipo de aptitudes pueden servir para el desarrollo de un profesor particular. Por eso, es fundamental saber construir un perfil acorde. La forma en la que se expresen y reflejen las características determinarán el nivel de aceptación de los estudiantes.

El precio de las clases

El mercado de las clases de particulares es bastante amplio y consolidado. Muchos profesores ofrecen clases y llevan años cobrando lo mismo. Hay una serie de cosas a poner en la balanza al colocar un precio, pero el nivel y la edad serán claves.

Las plataformas digitales, en el último tiempo, han venido a proporcionar un recurso vital para el desarrollo laboral. Big Blue People, una aplicación novedosa que conecta a profesionales calificados con clientes de todas partes, creando un mercado confiable, es sin duda la que más se destaca dentro del país.

Facebook Comments