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En los últimos años la rehabilitación se ha transformado una de las mejores vías para recuperar las capacidades perdidas y aliviar la vida de los pacientes.

La rehabilitación es un proceso complejo que resulta de la aplicación integrada de varios procedimientos. Los mismos, permiten lograr que un individuo recupere su estado funcional óptimo. Tanto en el hogar como en la comunidad, considerando siempre la utilización apropiada de todas sus capacidades residuales para lograr ese fin.

Esta especialidad tiene como papel principal, coordinar y asegurar la puesta en marcha, con sus respectivas aplicaciones, de todas las medidas encaminadas a prevenir o a reducir al mínimo las consecuencias funcionales, físicas, psíquicas, sociales y económicas de las deficiencias o discapacidades. Para ello utiliza diversos métodos de evaluación funcional, que proponen objetivos terapéuticos específicos para cada caso. Diseñando pautas de tratamiento personalizadas y estableciendo pronósticos de rehabilitación acordes a cada individuo, según la magnitud de la discapacidad. Eso, no sólo incluye el entrenamiento del paciente y el acompañamiento de los familiares, sino también implica intervenir en el entorno inmediato y en la sociedad para facilitar la integración.

Por eso, es un desarrollo global y continuo. De duración limitada. Con principios enfocados a promover y lograr niveles óptimos de independencia física y un mejoramiento de las habilidades funcionales.

Dicho de una manera más coloquial, es el cuidado que muchas personas reciben para recuperarse, mantener o mejorar las capacidades que necesitan para la vida diaria. Estas capacidades pueden ser físicas, mentales y/o cognitivas (pensar y aprender). Que pudieron perderse, ya sea por una enfermedad, lesión o como un efecto secundario de un tratamiento médico. Sin importar las circunstancias, la rehabilitación puede lograr mejorar vida y su funcionamiento.Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la práctica fisioterapéutica y de rehabilitación, basada hoy en la evidencia, fue definida como el uso a conciencia, explícito y juicioso de la mejor evidencia disponible para la toma de decisiones sobre el cuidado, tratamiento y evolución de cada paciente. Los sistemas de salud modernos necesitan cada vez más de este enfoque para cerrar el ciclo preventivo curativo de los pacientes.

Metas y tipos de rehabilitación

El objetivo general de la rehabilitación es ayudar a recuperar las capacidades o independencia. Y, en ese sentido, las acciones pueden ser grandes o pequeñas, dependiendo del daño que se esté tratando de disminuir o curar. Por este motivo, las metas específicas son diferentes para cada persona y están interrelacionadas con las causas del problema (si continúan o fue temporal), que se manifiestan en las capacidades que se perdieron y en qué tan grave es el conflicto.

Así, por ejemplo, una persona que sufrió un derrame cerebral puede necesitar rehabilitación para poder bañarse o vestirse sin ayuda. Y otra persona que ha sufrido un ataque cardíaco puede requerir rehabilitación cardíaca para volver a hacer ejercicio. Existen tantas posibilidades como padecimientos.

De todas maneras, dentro de este esquema podemos ubicar algunas vertientes principales que se utilizan para tratar pacientes:

  • Fisioterapia: Este tratamiento se realiza a través de medios físicos, ejercicio terapéutico, masoterapia y electroterapia. Incluye la aplicación de pruebas eléctricas y manuales para determinar el valor de la afectación y fuerza muscular, pruebas para determinar las capacidades funcionales, la amplitud del movimiento articular y medidas de la capacidad vital, así como ayuda a diagnosticar el control de la evolución.
  • Terapia ocupacional: Tiene como objetivo la instrumentación de las ocupaciones para el tratamiento de la salud del hombre. El terapista ocupacional trabaja para el bienestar biopsicosocial, asistiendo al individuo para que alcance una actitud activa respecto a sus capacidades y pueda modificar sus habilidades disminuidas. Este tratamiento ayuda ante lesiones cerebrales y de la médula espinal, enfermedad de Parkinson, parálisis cerebral, debilidad general y en la rehabilitación post-fracturas.
  • Tratamiento de RPG: Consiste en la realización de una serie de ejercicios de estiramiento global que van evolucionando desde una posición inicial casi sin tensión hacia una posición final de progresivo estiramiento. Esa posición final dependerá de cada persona.
  • Kinesioterapia: Busca la mejoría física a través del movimiento, con el fin de acortar los tiempos de recuperación y alcanzar el máximo de capacidades funcionales. Se complementa con el uso de equipos especializados (fisioterapia), tales como ultrasonido, ultratermia (onda corta), láser, electroterapia e hidroterapia, entre otros.

Campo de acción

Existen varias aristas a nivel laboral. Quien se dedique a la rehabilitación puede formular y coordinar proyectos relacionados con la promoción, la prevención, el tratamiento y la rehabilitación de problemáticas de la salud del movimiento humano. Trabajar en clínicas y hospitales, en gabinetes de ejercicio libre, centros sanitarios, mutuas de accidentes de trabajo o de tráfico, clubes deportivos, centros de día, centros geriátricos, colegios de educación especial, balnearios y spa, asociaciones de enfermos, gimnasios y centros deportivos, atención domiciliaria.

En el último tiempo, las plataformas digitales han generado el espacio propicio para el desarrollo de esta labor. Destacando entre ellas a Big Blue People, una aplicación revolucionaria, capaz de generar un mercado confiable que conecta profesionales calificados con clientes de todas partes.

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