Una frigoría es la cantidad de calor que un aire acondicionado puede extraer de un ambiente. Si te estás preguntando cuántas frigorías necesito para refrigerar mi casa esto es todo lo que necesitas conocer.

La frigoría es una unidad de potencia  que se usa para medir la absorción de energía térmica (capacidad de refrigeración de un aire acondicionado) en un espacio determinado.  Por ejemplo, en una habitación de 30 metros cuadrados se recomienda instalar un aire acondicionado de entre 3000 y 4000 frigorías, aproximadamente para obtener la refrigeración deseada.

Esta unidad también se puede expresar en kilocalorías o BTU (del inglés “british thermal unit”/unidad térmica británica) ya que, si bien el término “frigoría” es aceptado por la Real Academia Española, esta unidad no es reconocida por el Sistema Internacional de Unidades donde se constituye referencia internacional de las indicaciones de los instrumentos de medición correspondientes.

¿Cómo calcular las frigorías de un aire acondicionado?

Hay que tener en cuenta una serie de factores a la hora de elegir un aire acondicionado: desde su nivel de eficiencia energética hasta el lugar adecuado donde ubicarlo. El cálculo de frigorías deberá basarse también en las dimensiones de la habitación a refrigerar, la altura de los techos, su orientación, las horas de sol y de sombra, entre otros detalles.

Siempre es recomendable que un profesional realice el cálculo de aire acondicionado por metro cuadrado, sin embargo, al momento de analizar los costos de los equipos para evaluar qué aire es más conveniente puede obtenerse una aproximación de forma rápida calculando 100 frigorías por metro cuadrado o tomando como frigorías necesarias el resultado del volumen de la habitación (largo x ancho x alto) por cincuenta veces.

Una de las dudas más frecuentes es saber qué potencia se necesita para lograr el equilibrio entre consumo reducido y nivel de rendimiento deseado, por eso también hay que tener en cuenta que no es lo mismo refrigerar un departamento, un local comercial o una fábrica ya que, realizando el cálculo previo puede no ser suficiente si en el espacio a refrigerar hay maquinarias que emitan calor continuamente. Cuantas más fuentes de luz, equipos que desprendan calor o mayor concentración de personas, las necesidades de refrigeración aumentarán y se necesitarán equipos de aire acondicionado con más frigorías. 

Los riesgos de no realizar este cálculo de manera correcta pueden acarrear diversos resultados negativos como malgastar energía por haber comprado un equipo demasiado potente o, en contrapartida comprar un equipo muy chico que ni siquiera funcionando al máximo logre refrigerar. 

Consejos para elegir bien un aire acondicionado

  1. Es importante determinar la dimensión que va a tener el espacio que debes acondicionar y el número de personas que van a permanecer habitualmente en la habitación o sala. No es lo mismo refrigerar una sala de estar donde solo cenará una pareja por la noche que una oficina donde estarán trabajando diez o quince personas durante las horas de mayor calor. 
  2. Eficiencia energética. La línea verde, identificada con la A, es la más eficiente. La roja, que lleva la letra G, es la que consume más energía. Los aparatos que menos consumen cuentan con una etiqueta que dice A++.
  3. Existen equipos con tecnología inverter que ahorran una gran cantidad de energía. Estos equipos funcionan disminuyendo la velocidad del compresor a medida que se alcanza la temperatura deseada.
  4. Si no contás con calefacción para el invierno, pensar en un aire acondicionado frío/calor puede ser una buena inversión.
  5. Hay equipos muy similares entre sí con pequeñas diferencias. Compará las características de cada modelo y, antes de tomar la decisión sobre qué equipo comprar, buscá asistencia de un profesional que te oriente en cuál será el mejor equipo para tus necesidades.

Natalia Vivas