Cuando hablamos de operar gas, nos referimos a un trabajo que requiere de conocimiento, experiencia y sobre todo, la seguridad de una matrícula.

Cuando se realiza una nueva instalación de gas natural, se modifica un artefacto (ya sea nuevo o usado) o se lleva adelante una modificación sobre las cañerías que transportan combustible, algo muy usual al momento de efectuar remodelaciones estructurales en hogares u organismos (como, por ejemplo: un cerramiento de un patio/ balcón o la ampliación de una cocina), es necesario contar con un especialista. En este caso, un gasista.

En los departamentos y edificios es responsabilidad de los usuarios el mantenimiento de las instalaciones internas, sea de manera particular o a través del consorcio de propietarios, en las condiciones requeridas por las autoridades competentes de la región.

Por eso, la improvisación en todos los casos es sinónimo de falta de seguridad, lo que puede acarrear consecuencias graves al momento de operar gas natural. No existen las medias tintas en este tema y el conocimiento de la materia no basta por si solo: la matrícula es fundamental, porque garantiza que el profesional cuenta con la capacitación correspondiente. Su firma, en ese sentido, es la única que avala y certifica el valor de un trabajo en buenas condiciones.

Los gasistas son los únicos profesionales habilitados para trabajar en las instalaciones de gas. La matrícula es otorgada por la distribuidora en base a la presentación de títulos habilitantes. En función de eso se les asigna una categoría que les permite desenvolverse dentro de un ámbito de aplicación de trabajo. Así, entonces, existen matrículas de 1er, 2do y 3er grado.

Los gasista desarrolla distintas actividades entre las que se identifican:

  • Controlar y/o reparar instalaciones de gas.
  • Comprobar la hermeticidad de la instalación localizando pérdidas bajo la supervisión del responsable de la obra.
  • Contribuir en la estimación de insumos necesarios para la concreción de los trabajos solicitados para mantenimiento diario o pautado a plazo de las diversas áreas del organismo.
  • Instalar artefactos a gas considerando el tipo de conexión conforme a normativa vigente.
  • Revisar, diagnosticar y reparar las averías de su competencia.
  • Verificar el correcto funcionamiento de artefactos bajo supervisión del responsable a cargo.
  • Mantener el orden y limpieza en el espacio físico de trabajo.
  • Utilizar los elementos de protección personal en la realización de las tareas diarias.
  • Cumplir con las normas y procedimientos en materia de seguridad integral, establecidos por el organismo.
  • Participar de los diagnósticos y evaluaciones que se realicen sobre las obras y reparaciones del organismo.

En todos los casos, se recomienda que un gasista matriculado revise periódicamente todas las instalaciones de un hogar, para verificar el correcto funcionamiento de los artefactos, los conductos de evacuación de gases y las rejillas de ventilación.

La intervención de un gasista matriculado resulta fundamental dentro de la sociedad. Ellos tienen la obligación de informar a la distribuidora las diferentes tareas para las cuales fueron convocados, dejando una constancia del correcto proceder de su trabajo y evitando así, los típicos atajos de falta de profesionalismo en este servicio.

Categorías

Como dijimos antes, los gasistas son los únicos profesionales que tienen la potestad para trabajar en las instalaciones de gas. Su habilitación, está sujeta a la matrícula, que es otorgada por la distribuidora. En Argentina, la entidad encarga de regular la actividad es la empresa Metrogas, quien les asigna una categoría jerarquizada por el conocimiento. Así, entonces, encontramos los siguientes rangos:

  • Primera categoría: Se otorga matrícula de primera categoría solamente a los egresados de las universidades nacionales o reconocidas oficialmente, con el título de ingeniero o arquitecto, a los maestros mayores de obras, como así también a todos los egresados de escuelas técnicas u otras oficialmente reconocidas, cuyos estudios comprendan proyectos de instalaciones para circulación de fluidos.
  • Tercera categoría: Pueden acceder a esta matrícula los técnicos constructores egresados de escuelas oficiales, cuyos estudios comprendan instalaciones de gas.

Desarrollo laboral

En la actualidad, la modalidad de trabajo por cuenta propia les garantiza un afluente contínuo de proyectos. La profesión ha comenzado a explorar así la tecnología como parte de su vida cotidiana. Las plataformas digitales han ido ganando terreno para el desarrollo laboral. Destacando entre ellas a Big Blue People, una aplicación novedosa, que conecta a profesionales calificados con clientes de todas partes, creando un mercado confiable.

Cada día son más los gasistas que implementan las soluciones tecnológicas, pudiendo aprovechar los beneficios de una matrícula que vale oro.