Si te estás preguntando qué perro es el ideal para mí, es necesario que tengas algunas consideraciones a la hora de adquirir un nuevo integrante para tu familia. Tal vez, la pregunta adecuada debería ser formulada al revés y tendremos que pensar: ¿para qué perro yo sería el humano ideal?

El espacio del que disponemos para su estadía y esparcimiento, las horas de paseo o juego que le podremos proveer, nuestro temperamento y paciencia son temas no menores a la hora de pensar en cuál es la raza de perro ideal para adquirir. A la hora de evaluar esto, es necesario saber si el perro compartirá sus días con niños, si vivimos en un departamento o en una casa con jardín, si compartirá el espacio con otro perro (o, lo que puede dar más inseguridad, con un gato) o si buscamos un perro guardián que cuide al hogar.

Si vivís en el campo podés pensar en un perro guardián como un dóberman, un pastor alemán,  un rotweiller o un bullmastín. Estos últimos, pueden carecer de popularidad pero poseen un instinto de protección familiar extrema y son muy dóciles en el ámbito familiar, no necesitando entrenamiento constante.  Por otro lado, existen razas que tienen la predisposición innata para trabajar con ganado y volverse los mejores amigos de los granjeros como el kelpie australiano, un perro que como su nombre lo indica, es originario de Australia. El kelpie es muy inteligente, laborioso, entusiasta, amigable y se encuentra clasificado como perro pastor, incluso, por la Federacion Cinológica Argentina. Este perro es descendiente del border collie, otro excelente perro de pastoreo.

En cambio, si tu posibilidad se reduce a un departamento, en líneas generales las más recomendadas son razas medianas o pequeñas. El chihuahua, por ejemplo, es una raza de perro toy alegre y enérgica pero no se recomienda en hogares con niños ya que al igual que el Pug pueden desarrollar un carácter fuerte si no tienen un propietario firme y que reconozcan como alfa y, por ende, demostrar sus celos hacia los menores de maneras poco amigables. El Bichon Frise, otra de las razas toy más conocidas y que parece de juguete, posee un carácter alegre y es sociable, lo que es muy importante en caso de tener que relacionarse con niños u otros animales domésticos.

También existen razas de perros medianos tranquilos y cariñosos como los galgos y los shar pei que pueden adaptarse perfectamente a vivir en un departamento. Si tu anhelo es tener un labrador en un dos ambientes, lo importante es que sepas que es posible pero que los cuidados que deberás proporcionarle y el tiempo de paseo serán más que importantes para su vida ya que como todas las razas deberán pasear al menos cuatro veces por día para hacer sus necesidades y además deberán caminar por lo menos dos horas para mantenerse en forma y saludables por lo que si no cuentas con el tiempo deberás pensar en un paseador de tu confianza para que tu nuevo amigo peludo salga a caminar.

Perros para niños y departamento.

Si bien no podemos afirmar que haya razas específicas que odien a los infantes si podemos decir que hay perros recomendados para niños y para convivir en absoluta tranquilidad y armonía.  Todos los perros son hermosos, pero algunas razas específicas tienen características que hacen que la convivencia entre los más chicos y ellos no sea un problema. El labrador retriever y el golden retriever están en el podio de la excelencia para compartir sus días con niños. Tienen mucha energía, son muy juguetones, cariñosos y difícilmente se enojen por lo que no sufrirás un susto ni un mal momento; eso sí, tienen que hacer mucho ejercicio y largas caminatas diarias. El Beagle, es otra opción. Por su carácter juguetón e hiperactivo no tienen inconvenientes en ir a buscar mil veces la pelota, además es fácil de adiestrar. Una tercera posibilidad puede ser un caniche, cuyo temperamento lo hace un perro dócil y cariñoso. Además, existen en tres tamaños standard, miniatura y toy, siendo estos últimos ideales para vivir en departamento.

Por último, siempre está la opción de ir a un refugio o adoptar un perrito callejero. En estos casos conocer la genética del animal es imposible y su temperamento dependerá de la edad en la que sea adoptado y cómo lo hayan tratado antes de que llegue a tu hogar. En el caso de que tengas la posibilidad de adoptar un perrito abandonado es importante que sepas que siempre te será fiel y estará agradecido por integrarlo en tu familia. En caso que en el hogar haya niños, sería mejor buscar un cachorrito para que crezca junto al bebé y compartan una amistad desde pequeños.

Al perro que sea, le importará más con quién está que dónde está y su adaptación dependerá solamente de la familia que le haga un lugar en su vida.  Es muy importante que tengas en cuenta que necesita afecto, mucho tiempo para paseos, juegos y un buen veterinario de tu confianza para tener siempre la mejor calidad de vida posible.

Natalia Vivas