Si bien está catalogado como un masaje estético, el masaje linfático también puede considerarse un masaje descontracturante que colabora con el sistema circulatorio.

¿Cómo activar la circulación para eliminar grasas y toxinas?

El drenaje linfático manual (DLM) ayuda en la depuración de sustancias tóxicas del organismo a través de un masaje suave que estimula al sistema linfático para tratar dolores típicos o padecimientos como la retención de líquidos, la celulitis y el cansancio de muscular gracias. Su objetivo es estimular las vías linfáticas para que drene el líquido (linfa) excedente y así evacuar los desechos provenientes del metabolismo motivo por el cual es de suma importancia para el sistema inmunológico.

Para llevarlo a cabo es necesario conocer las técnicas precisas y los pasos de habilitación ganglionar, apertura, reabsorción y bombeo para realizarlo correctamente para ayudar al organismo de forma natural a equilibrar los líquidos orgánicos.

Otra de las técnicas que contribuye a la mejora del sistema linfático es el drenaje linfático asistido, que se realiza con máquinas especialmente diseñadas como en la presoterapia aunque su efectividad es menor que el clásico drenaje manual.

Consejos prácticos del Drenaje Linfático Manual

Es un arma excelente para combatir el exceso de líquidos pero debe ser un masaje suave y delicado. Recordá que será mejor no utilizar ningún tipo de crema o aceite, que los movimientos sean circulares, repetitivos y a ritmo lento.

Se recomienda que el paciente esté relajado, con ambas rodillas flexionadas y con la cadera bien apoyada para que los músculos rectos abdominales se relajen.

Que el sujeto respire profundamente favorecerá el retorno linfático por el trabajo hidráulico del diafragma y mejorará el retorno venoso.

El tiempo recomendado para el masaje linfático es de 20 minutos en rostro y de 30 a 40 minutos tanto en miembros superiores como inferiores, llegando con estas cifras a un drenaje linfático manual completo de alrededor de dos horas.

Manipulaciones en el drenaje linfático.

Las maniobras que el masajista haga con sus manos deberán “empujar” la piel hasta el límite de su elasticidad pero sin resbalar sobre ella ni generando fricción como en un masaje descontracturante. Estas manipulaciones deben realizar un recorrido circular, elíptico o espiral y hacer presión únicamente en el sentido que la linfa va hacia los ganglios para evitar que se extienda y dificulte su drenaje. En este sentido, se debe tener en cuenta que existen dos niveles de presión de empuje: máxima y mínima (también llamada presión “cero”). El paso de una a otra debe ser progresivo comenzando de máxima presión hasta alcanzar un nivel en el que solamente haya contacto sin ejercer presión en la zona.

Tipos de manipulaciones para el drenaje linfático

Círculos fijos

Esta manipulación se aplica en zonas ganglionares superficiales. Se utilizan mayoritariamente para el drenaje linfático facial, de la cabeza, la nuca, el cuello, las manos, los pies, los codos y las rodillas. En el masaje en círculos fijos las manos y dedos cumplen una función pasiva y son las muñecas las que generan movimiento.

Manipulación de bombeo

Esta maniobra se utiliza para las extremidades del cuerpo. Se realiza rodeando con el dedo pulgar e índice (y sin ejercer demasiada presión) la zona curva a tratar. Los bombeos deben realizarse empujando de forma gradual.

Manipulación combinada

Esta maniobra es resultado de la combinación de un bombeo con la mano que va por detrás con un círculo fijo con la mano que va por delante de la zona a tratar siguiente los pasos previos.

Manipulación giratoria

Este masaje se utiliza con frecuencia para tratar zonas planas del cuerpo, como la parte troncal. Es una maniobra giratoria que se realiza mediante el giro de los dedos pulgar.

Bonus Track de consejos para el drenaje linfático

Si tu paciente está contento con los resultados del drenaje linfático y ve los resultados tanto estéticos como en su salud, también puedes recomendarle para complementar su tratamiento tener una dieta sana o hacer algún ejercicio tranquilo como ir a caminar. Una dieta a base de frutas y verduras ayudará a que el organismo se desintoxique mientras que algunas caminatas a ritmo lento pero constante favorecerán al sistema circulatorio y harán que tu paciente se sienta pleno.   

 

Natalia Vivas